Sathya nació casi sin querer, se fue generando con una energía productiva que hizo que suceda.

Esta historia se construyó de la mano de Mónica Socolovsky, su diseñadora, quien fusionando su historia personal con su hacer profesional, dió origen a esta marca tan única como ella.  Londres, París, el sur de España, New York y San Pablo dejaron su sello y formaron un ADN.

El flower power, los bordados, el patchwork, las puntillas, las alforzas, el tie dye, el batik y la alta costura, son el canvas sobre el cual crea integrando los más diversos estilos que "cuentan una historia" en cada prenda. 

Sus colecciones son lúdicas y su razón de ser es vestir a la mujer para que sea ella misma. Mónica diseñadora, terapeuta y ser espiritual, busca en cada prenda darle a la mujer un recurso para explotar al máximo su potencial.